Elaborado por Materia para OpenMind Recomendado por Materia
5
Inicio Cómo el 5G promete cambiar el mundo
13 marzo 2019

Cómo el 5G promete cambiar el mundo

Tiempo estimado de lectura Tiempo 5 de lectura

Eran las 10 de la noche cuando Elaine Herzberg cruzaba una avenida en la ciudad de Tempe, en Arizona (Estados Unidos). No utilizó el paso de cebra, el semáforo estaba verde para los coches y entonces sucedió lo peor: la mujer fue atropellada por un Volvo XC90 que iba conducido por un robot. Herzberg murió en el hospital, convirtiéndose el 18 de marzo de 2018 en la primera peatona muerta por un coche autónomo. Ahora, una tecnología promete erradicar este tipo de riesgos y cambiar otros aspectos de la vida como la conocemos hoy: la quinta generación de la telefonía móvil —el 5G.

De acuerdo con MIT Technology Review, el 5G representa un “cambio de paradigma tecnológico similar al salto de la máquina de escribir al ordenador”. La previsión es que esta tecnología tenga una velocidad de procesamiento de datos hasta 20 veces más rápida que el 4G, proporcionando un nivel de conectividad nunca visto hasta ahora.

Pero aunque el 5G permitirá descargar vídeos o ver películas en streaming de manera más rápida, estas no serán sus principales ventajas. En el caso de los coches autónomos, por ejemplo, los entusiastas de la industria creen que el 5G permitirá a los vehículos detectar mejor los peligros, comunicarse con otros automóviles, interactuar con la señalización inteligente y seguir mapas más precisos. “Las soluciones basadas en 5G no tendrán que operar como islas, sino como componentes de un sistema de tráfico mucho más grande y sustancialmente conectado”, dice Sandeep Kalra, vicepresidente de HARMAN, la compañía de audio y entretenimiento en coches subsidiaria de Samsung.

Realidad virtual, smart homes y salud

El principal triunfo del 5G será, quizás, potenciar y convertir en realidad cotidiana otras tecnologías ya existentes y muy prometedoras, pero que no han despegado del todo. Es el caso de la realidad virtual (RV) y de la realidad aumentada (RA), ambas muy dependientes del ancho de banda. Además de los juegos inmersivos, estas tecnologías tendrán utilidad en los deportes, según creen los expertos. Un jugador de fútbol, ​​por ejemplo, podrá usar una cámara montada en su cabeza para transmitir su punto de vista, en tiempo real, a los usuarios que lleven un casco de RV.

El 5G ayudará a potenciar las tecnologías de realidad virtual. Crédito: Lyncconf Games

En cuanto a la RA, que superpone datos digitales a las imágenes del mundo real, la cantidad de aplicaciones es casi inimaginable, una vez que el 5G sea capaz de enviar y recibir información en tiempo real. Algunos de los primeros y simples ejemplos en este sentido incluyen la proyección de correos electrónicos y mensajes de texto o la visualización de un televisor virtual en el salón de casa. “Los cascos de RV y RA ya están disponibles, pero el 5G es la única forma de usarlos sin problemas en una red móvil y junto con otros dispositivos”, comenta Tim Fischer, consultor de tecnología. “Además, con acceso casi instantáneo a la nube donde todo se puede procesar de forma remota, estos dispositivos se pueden hacer cada vez más pequeños”.

En el día a día, los efectos más inmediatos del 5G podrán notarse en casa. Con capacidad para soportar hasta un millón de dispositivos conectados en un área de dos kilómetros cuadrados, esta tecnología permitirá que todos los electrodomésticos de una smart home funcionen de manera automática, sin tener que programarlos. La red podrá detectar problemas como fugas de gas y enviar una llamada de emergencia. El hogar con 5G también será beneficioso para el medio ambiente, según Mantosh Malhotra, presidente de Qualcomm Technologies: “Por ejemplo, conectar medidores de servicios domésticos a una red central permitiría a los proveedores de energía detectar y responder de manera inteligente a los picos en el uso de energía”.

La tecnología 5G permitirá que todos los electrodomésticos de una smart home funcionen de manera automática. Crédito: Maxpixel

El 5G también tendrá aplicación en el campo de la salud. De acuerdo con investigadores del MIT, se avecina una expansión drástica del Internet de las Cosas en dispositivos wearables capaces de medir la frecuencia cardiaca o los niveles de azúcar del paciente y transmitir los datos en tiempo real a los profesionales sanitarios.

Limitaciones y amenazas a la ciberseguridad

Sin embargo, antes de que el 5G cambie el mundo, hace falta superar algunas limitaciones, alertan los expertos. La primera y más esencial es la propia física. “Un problema que aún no ha recibido mucha atención es si los suscriptores que usan 5G para una conexión inalámbrica fija podrán instalar el equipo ellos mismos o necesitarán asistencia profesional”, comenta el consultor de tecnología Carl Weinschenk. “Otro problema práctico es la naturaleza física del equipo, que suele ser caro, frágil y voluminoso”.

El número de dispositivos conectados a internet se triplicará para 2025. Crédito: Pxhere

Un escollo adicional será el alcance de la señal. Según Ramjee Prasad, director del Centro para TeleInfraestructura de la Universidad de Aalborg (Dinamarca), “los datos viajarán a las radiofrecuencias más altas, lo que significa que el alcance de la transmisión será corto. Las longitudes de onda más cortas sufren más al pasar por edificios y superar obstáculos. Como resultado, la red de transmisión necesitará más capilaridad”. Esto significa que el 5G necesitará más antenas, estaciones base y cable de fibra óptica que la tecnología anterior 4G, lo que a su vez encarecerá la implantación.

Prasad añade que la estandarización del 5G deberá definir algunas incertidumbres, como las relacionadas con las nuevas amenazas a la ciberseguridad. Una vez que el 5G se incorpore en todo, desde hospitales a sistemas de transporte y plantas de energía, rápidamente se convertirá en parte de la infraestructura nacional crucial de cada país. Esto hará que las consecuencias en caso de fallo o de sabotaje por un ataque cibernético sean significativamente más serias.

El 5G necesitará más antenas, estaciones base y cable de fibra óptica. Crédito: Pxhere

A medida que la internet de alta velocidad sea cada vez más accesible, crecerá el número de dispositivos en la red, desde las tradicionales conexiones móviles y de banda ancha hasta equipos médicos avanzados —la Asociación de Operadores de Móviles (GSMA) prevé que el número de dispositivos conectados a internet se triplicará para 2025 hasta alcanzar los 25.000 millones—. Y cuanto mayor es la red, más oportunidades hay para los hackers.

Al mayor tamaño de la red se une también el aumento de su complejidad, con más partes que necesitan ser protegidas. “Uno de los mayores cambios del 5G es la posibilidad de distribuir a otras partes del sistema el poder de computación avanzado que normalmente se mantenía en el núcleo protegido de una red”, explica Prasad. “Esto significa que los ingenieros ya no podrán segregar con claridad las partes sensibles y las menos vulnerables del sistema”. Lo cual puede acarrear consecuencias políticas: por ejemplo, Estados Unidos y otros países han advertido de que equipos fabricados por empresas chinas como Huawei, acusada por Washington de espionaje, tendrán acceso a informaciones protegidas. Sin duda, la transición al 5G conllevará los retos propios de toda revolución tecnológica.

Joana Oliveira

@joanaoliv

Publicaciones relacionadas

Comentarios sobre esta publicación

Escribe un comentario aquí…* (Máximo de 500 palabras)
El comentario no puede estar vacío
*Tu comentario será revisado antes de ser publicado
La comprobación captcha debe estar aprobada