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28 diciembre 2014

Los clónicos: iguales pero diferentes

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¬ŅQui√©n teme a los cl√≥nicos?

Dentro de la revoluci√≥n que estamos viviendo actualmente en biolog√≠a hay una serie de parcelas (la gen√≥mica, la transg√©nesis, la terapia g√©nica, la reprogramaci√≥n celular) que, pese a que presentan o pueden presentar aplicaciones interesantes desde los puntos de vista m√©dico, agr√≠cola, ganadero, medioambiental, etc., levantan tambi√©n controversias y resistencias diversas. Estas ‚Äúresistencias‚ÄĚ han llegado a su m√°xima expresi√≥n en el caso de los cl√≥nicos, pues por diversas instancias nacionales e internacionales- EU, UNESCO, ONU- se ha establecido la prohibici√≥n de su aplicaci√≥n en la especie humana, algo que, de momento, no es factible t√©cnicamente. Estos vetos y cautelas est√°n basados sobre todo en razones √©ticas y sociales, pero quiz√°s en el fondo subyace una raz√≥n-o sinraz√≥n-biol√≥gica b√°sica: se considera que los cl√≥nicos son id√©nticos gen√©ticamente a los individuos que se quiere clonar, y que por ello van a presentar el mismo fenotipo. Pero esto es algo que hay que matizar.

Los clónicos

Los cl√≥nicos normalmente se obtienen utilizando la transferencia de n√ļcleos de c√©lulas adultas de un organismo a ovocitos enucleados de otro. Estos experimentos son muy antiguos en grupos como los anfibios. Pero la obtenci√≥n de mam√≠feros cl√≥nicos solo comenz√≥ en 1997 cuando Ian Wilmut obtuvo la oveja Dolly. En este caso concretamente, lo que se realiz√≥ es la eliminaci√≥n del n√ļcleo de un √≥vulo-ovocito de una oveja qued√°ndose solamente con su citoplasma, en el que posteriormente se introdujo el n√ļcleo de una c√©lula som√°tica diferenciada de otra oveja diferente; en el caso de Dolly de la gl√°ndula mamaria de una oveja ya muerta y adem√°s congelada.

Miembros del equipo de investigación que clonó a la oveja Dolly. Crédito: University of Edinburgh/ Maverick Photo Agency
Miembros del equipo de investigación que clonó a la oveja Dolly. Crédito: University of Edinburgh/ Maverick Photo Agency

Y contra lo que hasta entonces hab√≠amos pensado (que los n√ļcleos de las c√©lulas diferenciadas de los mam√≠feros-vertebrados-organismos en general experimentan cambios irreversibles durante el desarrollo) los factores ‚Äďprote√≠nas, ARNs,‚Ķ- del citoplasma del √≥vulo revierten todo el ADN del n√ļcleo som√°tico del donante constituy√©ndose de nuevo como en ‚ÄĚcigoto‚ÄĚ, a partir del cual se origina un embri√≥n-normalmente en un tercer organismo diferente, una madre de alquiler-que se va a desarrollar como un nuevo ser, en este caso Dolly.

Posteriormente, y utilizando esta tecnología se ha conseguido la clonación de corderos, vacas, toros, caballos, ratones, ratas, cerdos, gatos, perros…y hasta macacos…Pero en el caso de la especie humana pese a que se ha hablado de algunos casos de clonación, no se ha podido comprobar su verosimilitud, y además pende sobre estos experimentos las diversas prohibiciones que se han implantado.

Iguales pero diferentes

El gran malentendido con los cl√≥nicos es suponer que son id√©nticos gen√©ticamente a los organismos que se quieren clonar, y que por ello van a ser id√©nticos fenot√≠picamente a ellos. Frente a ello, hay que decir en primer lugar que los clones no son totalmente id√©nticos desde el punto de vista gen√©tico a los donantes de los n√ļcleos. Y en segundo lugar, que los caracteres de los seres vivos no son √ļnicamente el resultado de los genes, por lo que a√ļn teniendo gran parte de sus genes en com√ļn no van a presentar el mismo fenotipo.

As√≠, y por lo que se refiere a la identidad gen√©tica entre el-lo-la que se clona y el clon, ser√≠an id√©nticos para el ADN de los n√ļcleos de las c√©lulas. Pero llevar√≠an distintos ADNs en las mitocondrias existentes en sus citoplasmas, por cuanto el citoplasma del clon procede de la donante del √≥vulo, y esta donante normalmente es diferente de la madre del que se va a clonar. Esto puede redundar en diferencias en caracter√≠sticas y √≥rganos-m√ļsculos, coraz√≥n‚Ķcerebro- en los que existe una mayor actividad mitocondrial, que como sabemos son las ‚Äúf√°bricas‚ÄĚ de energ√≠a de las c√©lulas.

as distintas caracter√≠sticas de los seres vivos (sobre todo las complejas como ‚Äúactitudes‚ÄĚ y ‚Äúaptitudes‚ÄĚ) dependen de la interacci√≥n de sus genes con el ambiente extrauterino en el que se desarrollan
Las distintas caracter√≠sticas de los seres vivos (sobre todo las complejas como ‚Äúactitudes‚ÄĚ y ‚Äúaptitudes‚ÄĚ) dependen de la interacci√≥n de sus genes con el ambiente extrauterino en el que se desarrollan

Adem√°s hay que considerar que en el proceso de desdiferenciaci√≥n del n√ļcleo donante (algo que se consigue inicialmente cultivando las c√©lulas del donante en un ambiente pobre en nutrientes antes de extraerles el n√ļcleo) existe la posibilidad de que no se haga la misma reprogramaci√≥n epigen√©tica en la cromatina que la que ten√≠a el n√ļcleo donante: en grupos metilos del propio ADN, o en modificaciones de las prote√≠nas hist√≥nicas que lo recubren, en el tel√≥mero de los cromosomas etc. Estas diferencias pueden originar grandes diferencias en el funcionamiento de los genes del clon con respecto al donante.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que el desarrollo inicial de los cigotos y embriones tempranos est√° regido por las prote√≠nas heredadas de la donante del √≥vulo v√≠a citoplasma, no por los propios genes del n√ļcleo. Y que posteriormente el funcionamiento de los genes del n√ļcleo sigue influido por el citoplasma. En ambos casos, los citoplasmas del organismo que se quiere clonar y el del posible clon son diferentes, y por ello pueden ser muy diferentes sus etapas iniciales -cruciales-del desarrollo.

Asimismo, hay que tener en cuenta que el desarrollo de un embri√≥n y la expresi√≥n de sus genes dependen del ambiente intrauterino, siendo diferentes el del clon y el del donante del n√ļcleo.

Y, lo que es m√°s importante en el caso de la especie humana, que las distintas caracter√≠sticas de los seres vivos (sobre todo las complejas como ‚Äúactitudes‚ÄĚ y ‚Äúaptitudes‚ÄĚ) dependen de la interacci√≥n de sus genes con el ambiente extrauterino en el que se desarrollan: alimentaci√≥n, cuidado, educaci√≥n, estilo de vida‚Ķ; y aqu√≠ es donde m√°s diferencias epigen√©ticas-sobre todo porque se desarrollan en tiempos diferentes- puede haber entre un organismo y sus posibles clones.

Conclusión

Si los cl√≥nicos no son totalmente id√©nticos desde el punto gen√©tico a su ‚Äúprogenitor‚ÄĚ, y si su fenotipo ser√° con toda seguridad diferente, ¬Ņhabr√≠a que replantearse desde el punto de vista biol√≥gico las prohibiciones sobre la clonaci√≥n humana reproductiva? En determinadas situaciones como infertilidad, accidentes, enfermedades etc., quiz√°s se podr√≠a pensar en su utilizaci√≥n una vez superados los obst√°culos t√©cnicos. Ser√≠a una t√©cnica que se podr√≠a a√Īadir a otras como la fecundaci√≥n in vitro, pero sobre la base de que el clon no va a ser ni mucho menos una r√©plica-fotocopia- del ser que se quiere clonar, si acaso un cuasi gemelo a grandes rasgos en apariencia f√≠sica, pero diferente para ‚Äútodo‚ÄĚ lo dem√°s.

Clonación in vitro de una línea celular humana usando anillos de clonación. Crédito: Bob Walker-Jacopo Werther.
Clonación in vitro de una línea celular humana usando anillos de clonación. Crédito: Bob Walker-Jacopo Werther.

Al final, la posible obtenci√≥n de cl√≥nicos humanos s√≥lo entrar√≠a en conflicto con algunos principios sociales-√©ticos: el derecho a ser resultado del azar, el principio de que los seres humanos somos fines y no medios‚ĶPero, como hemos visto, el proceso de obtenci√≥n de los cl√≥nicos es muy azaroso, y a veces hay muy buenos fines que justifican los medios empleados. Los mal llamados beb√©s medicamento constituyen un ejemplo claro donde aparentemente tambi√©n se contravienen tales principios- se ‚Äúseleccionan‚ÄĚ los embriones y se ‚Äúutilizan‚ÄĚ para curar a otro hermano-y, sin embargo, se superan sin muchos ‚Äúremordimientos‚ÄĚ. Quiz√°s¬† con el tiempo con los cl√≥nicos pase algo parecido.

Manuel Ruiz Rejón

Profesor en la Universidad de Granada, y la Universidad Autónoma de Madrid y autor de varios capítulos del libro La Herencia del Mendelismo 

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