Elaborado por Materia para OpenMind Recomendado por Materia
4
Inicio Cómo celebrar unas Navidades verdes
23 diciembre 2020

Cómo celebrar unas Navidades verdes

Tiempo estimado de lectura Tiempo 4 de lectura

¬Ņ√Ārbol real o artificial? A esta pregunta se enfrentan cada diciembre muchos ciudadanos que no quieren dejar de decorar su hogar con los adornos t√≠picos de estas fiestas, pero que tampoco quieren renunciar a hacerlo de una forma responsable con el medio ambiente. Se dir√≠a que un √°rbol de Navidad artificial evita que los abetos naturales sean arrancados del lugar al que pertenecen. De hecho, la deforestaci√≥n provocada por los fastos navide√Īos impuls√≥ a finales del siglo XIX la creaci√≥n de los primeros √°rboles artificiales, hechos en Alemania con plumas de ganso te√Īidas de verde y adosadas a ramas de alambre que se dispon√≠an alrededor de un poste de madera.

√Ārbol de navidad artificial hecho con plumas de ganso
√Ārbol de navidad artificial hecho con plumas de ganso

Es evidente que, si bien hoy los √°rboles naturales a la venta suelen proceder de viveros, la tala de un abeto conlleva un coste medioambiental, ya que los √°rboles vivos secuestran di√≥xido de carbono (CO2) y liberan ox√≠geno, almacenando el carbono en el crecimiento de su materia vegetal. Pero el impacto es tambi√©n innegable en el caso de los √°rboles artificiales, que actualmente se fabrican mayoritariamente en China con policloruro de vinilo (PVC). Aunque se trata de un pl√°stico reciclable, el uso tradicional de plomo como estabilizador convierte a este material en una fuente contaminante, sobre todo a medida que el PVC envejece y en especial a partir de los nueve a√Īos de su fabricaci√≥n, seg√ļn un estudio. La industria del PVC tiende a reemplazar el plomo por otros estabilizantes m√°s ecol√≥gicos, y en los √ļltimos a√Īos China ha impulsado la adopci√≥n de procesos industriales m√°s respetuosos con el medio ambiente.

Los √°rboles artificiales tienen sus principales adalides en la Asociaci√≥n Estadounidense de √Ārboles de Navidad (ACTA, por sus siglas en ingl√©s), que agrupa a los productores. Un estudio encargado en 2018 por esta entidad a la consultora especializada en sostenibilidad WAP lleg√≥ a la conclusi√≥n de que ‚Äúen una comparaci√≥n uno a uno, un √°rbol de Navidad real general menos impacto ambiental que un √°rbol artificial‚ÄĚ. Los procesos de producci√≥n y transporte generan un mayor impacto en el caso del √°rbol pl√°stico. Sin embargo, a√Īade el informe, estos productos se reutilizan de un a√Īo a otro, y con un uso superior a 4,7 a√Īos un √°rbol artificial produce una huella ecol√≥gica menor que 4,7 abetos reales.

Los expertos se√Īalan asimismo que es conveniente no dejarse llevar por las apariencias: la producci√≥n de los √°rboles naturales tambi√©n consume combustibles f√≥siles por el transporte y la maquinaria, a lo que se a√Īade el uso de pesticidas. Una estimaci√≥n se√Īalaba que conducir 16 kil√≥metros de ida y otros tantos de vuelta para comprar un abeto natural produce m√°s emisiones que la cantidad de carbono almacenada en el √°rbol, mientras que incluso el transporte oce√°nico internacional de los √°rboles artificiales es mucho m√°s eficiente.

Sin embargo, las cifras var√≠an seg√ļn los estudios, en parte debido al hecho de que el informe de WAP y ACTA no contemplaba la gran cantidad de carbono almacenada en las ra√≠ces, que permanecen en la tierra despu√©s de cortar un √°rbol natural. Otra investigaci√≥n elaborada por la consultora canadiense Ellipsos conclu√≠a que el impacto de un √°rbol artificial sobre el cambio clim√°tico y los recursos triplica el del abeto natural para un uso medio de seis a√Īos, y solo se invierten los t√©rminos si el de pl√°stico se reutiliza durante m√°s de dos decenios. Tambi√©n la consultora global Carbon Trust aumentaba notablemente el tiempo necesario de reutilizaci√≥n: un √°rbol artificial debe reutilizarse durante al menos 10 Navidades para mantener su impacto ambiental por debajo del de uno natural, conclu√≠a esta entidad, atribuyendo dos terceras partes de la huella de carbono del √°rbol artificial al PVC y un cuarto de la misma a las emisiones debidas a su fabricaci√≥n. El Carbon Trust estimaba en 40 kilos de CO2 la huella de carbono de un √°rbol artificial de dos metros.

Iluminaci√≥n navide√Īa con luces LED

Pero hay un aspecto com√ļn en el que coinciden los expertos, y es que en el impacto ecol√≥gico total del ciclo de vida de ambos tipos de √°rbol influye sobre todo su destino final. Si se quema un √°rbol natural, se devuelve √≠ntegro a la atm√≥sfera su contenido en carbono, por lo que no existe ganancia alguna. Mucho peor es que el abeto acabe en un vertedero, ya que su descomposici√≥n provoca que todo el carbono se reintegre a la atm√≥sfera en forma de metano, un gas de efecto invernadero 21 veces m√°s potente que el CO2. Por ello los expertos recomiendan que los √°rboles naturales se reciclen adecuadamente, tritur√°ndolos o compost√°ndolos para producir mantillo y devolver buena parte del carbono al suelo. Algunos investigadores estudian tambi√©n procesos de degradaci√≥n de las agujas de los pinos para convertirlas en compuestos √ļtiles para la industria, como glucosa, √°cido ac√©tico y fenol. Y por supuesto, una soluci√≥n √≥ptima, si es posible, ser√≠a emplear un √°rbol natural crecido en maceta y reutilizarlo a√Īo tras a√Īo para finalmente replantarlo en el suelo.

La huella ecológica de la Navidad no se limita al árbol. El consumo, las comidas copiosas, la iluminación y los desplazamientos aumentan nuestro impacto medioambiental en estas fiestas. Para minimizar el efecto de nuestras celebraciones, el Carbon Trust publica una serie de recomendaciones que en su mayor parte son obvias: sustituir la iluminación tradicional por luces LED, reciclar, consumir solo lo necesario y no preparar kilos de comida que acabarán en la basura. Pero algunas de las pistas facilitadas resultan menos inmediatas. Por ejemplo, limitar el uso de purpurina, una fuente de microplásticos contaminantes. Comprar los regalos por internet evita las emisiones asociadas al viaje al centro comercial y ayuda a focalizar el consumo. Regalar experiencias y presentes virtuales o digitales evita no solo toneladas de envoltorios, sino también una acumulación de objetos que en muchos casos acaban en la basura, con un coste ambiental estimado de 80 kilos de CO2 por persona.

Por otra parte, y dada la necesidad impuesta por la pandemia de COVID-19 de ventilar los espacios donde se celebran las reuniones familiares, abrigarse es una alternativa m√°s ecol√≥gica que derrochar en calefacci√≥n. Y por √ļltimo, tampoco todos los alimentos que pueden prepararse en estas fechas implican el mismo coste medioambiental: los de origen vegetal son los m√°s ecol√≥gicos, y el pavo produce una huella menor que las carnes rojas. Todo sea por contribuir a que podamos seguir celebrando estas fiestas durante muchos a√Īos m√°s.

Por Javier Yanes para Ventana al Conocimiento

@yanes68

 

Publicaciones relacionadas

Comentarios sobre esta publicación

Escribe un comentario aquí…* (Máximo de 500 palabras)
El comentario no puede estar vacío
*Tu comentario ser√° revisado antes de ser publicado
La comprobación captcha debe estar aprobada