Elaborado por Materia para OpenMind Recomendado por Materia
4
Inicio Vacunas recombinantes contra las nuevas amenazas globales
26 septiembre 2018

Vacunas recombinantes contra las nuevas amenazas globales

Biología | Salud | Cuerpo humano | Innovación | Tecnología
Tiempo estimado de lectura Tiempo 4 de lectura

Si la ciencia médica ha obtenido un éxito rotundo durante el siglo XX, ese ha sido el desarrollo de las vacunas. Después de alcanzar la cima, con la erradicación de la letal viruela, hoy día se enfrentan a nuevos retos. Las últimas versiones de estas terapias (las vacunas recombinantes) ya combaten patologías para las que aún no tenemos cura. Para acabar con el último brote de ébola en la República Democrática del Congo fue fundamental la administración de una vacuna experimental recombinante y la única vacuna que ha demostrado cierta eficacia frente al VIH es, precisamente, la de un virus recombinante. Conozcamos cómo este tratamiento nos ayuda a luchar contra amenazas globales.

Las vacunas recombinantes se crean a la carta en el laboratorio. Crédito: U.S. Air Force photo/Senior Airman Areca T. Wilson

Al igual que las vacunas tradicionales, las recombinantes enseñan al cuerpo a combatir de forma efectiva ciertas infecciones. Sin embargo, mientras las vacunas tradicionales activan el sistema inmunitario gracias al patógeno (o una parte de él) que causa el propio mal contra el que se lucha, las vacunas recombinantes se crean a la carta en el laboratorio, generando nuevos microorganismos que no producen la infección. Juan García Arriaza, investigador del Centro Nacional de Biotecnología de España, detalla a OpenMind cómo es el proceso: «La tecnología recombinante implica introducir dentro de un vector cualquiera —suele ser un virus o una bacteria que no causa enfermedad— regiones del patógeno denominadas antígenos, que sabemos que son inmunogénicas; es decir, que tienen capacidad de activar el sistema inmune». Con esto, además de lograr buenas respuestas inmunitarias, también se salvan algunos de los escollos del desarrollo de vacunas: «Como solo estamos introduciendo un fragmento del patógeno, jamás vamos a poder causar la enfermedad que estamos tratando de prevenir porque nunca se está vacunando con el germen. Hay una seguridad 100% de que no vas a producir la enfermedad», asegura Arriaza.

Desarrollo de la ingeniería genética

Desde que el médico inglés Edward Jenner generó la primera vacuna en 1796, contra la viruela, hasta el desarrollo de la ingeniería genética a mediados de los años 1970; lo habitual era usar el patógeno que causaba la enfermedad bien de forma inactiva (muerto) o bien de forma atenuada (debilitado). Esto fue realmente efectivo contra algunas enfermedades, pero contra otras adolece de un importante talón de Aquiles: «A veces la atenuación no es suficiente, y hay riesgo de que el patógeno revierta a su forma infecciosa: por tanto hay riesgo de generar la enfermedad», explica a Openmind Peter Liljeström, director de grupo de investigación en el Instituto Karolinska de Suecia. Las vacunas recombinantes evitan este obstáculo, inaceptable en el caso de enfermedades como el zika, el ébola o el chikungunya.

Un equipo de investigadores del Walter Reed Army Institute of Research está desarrollando una vacuna contra el Zika. Crédito: U.S. Army photo by Jonathan Thompson, WRAIR

En la actualidad, varias de las vacunas que se suministran de forma habitual son recombinantes. La primera vacuna humana producida gracias a este método fue contra la hepatitis B, comercializada en 1986, y demostró la misma efectividad que su versión tradicional: más del 95% de las personas sanas vacunadas quedan convenientemente inmunizadas. La última aprobación de una vacuna recombinante fue en 2017, contra el herpes zóster. Antes salió al mercado la vacuna contra el virus del papiloma humano. «Otra ventaja de estas vacunas es que son fáciles y rápidas de construir usando técnicas de ingeniería genética. Una vez identificado el antígeno de interés, se puede sintetizar el gen que lo produce en dos días y colocarlo en algún vector, para después generar de forma segura grandes cantidades de vacunas», señala Liljeström.

Actividad inmunológica combinada

El uso de un microorganismo distinto al patógeno para generar la vacuna recombinante proporciona una nueva característica a este tratamiento. La cuenta Arriaza: «Tienes la ventaja de que el propio vector puede activar el sistema inmune, y combinas la activación por parte del antígeno con la actividad inmunológica que pueda provocar el vector que estés usando». Por esto, y por su seguridad, las vacunas recombinantes son las que se plantean contra enfermedades para las que no hay cura y hasta ahora se ha resistido la vacuna tradicional. «Por ejemplo, frente al virus del VIH humano, sobre el que se está investigando mucho, a día de hoy la única vacuna que ha demostrado algo de eficacia es la de un virus recombinante expresando la proteína de la envuelta del virus del sida», asegura Arriaza.

El virus del ébola. Crédito: Cynthia Goldsmith, USCDCP

También para erradicar el noveno y último brote de ébola sufrido en República Democrática del Congo, desde la aparición de esta enfermedad en 1976, se suministró una vacuna experimental recombinante. El uso por primera vez en el inicio de una epidemia de esta terapia, probada con éxito antes en la República de Guinea, logró frenar la expansión de uno de los virus más temidos en la actualidad.

Una dosis contra varias enfermedades

El escenario ideal en el mundo de la vacunación sería encontrar un vector que con un inmunógeno determinado, y en una sola dosis, lograse proteger frente a la enfermedad. «La realidad es que dependiendo del modelo de afección a veces se consigue y otras veces no llega con una sola inmunización», dice Arriaza. También en el horizonte se vislumbra la posibilidad de vacunar de una sola vez frente a varias enfermedades, ya que un mismo vector puede contener antígenos de distintos patógenos, que activarían el sistema inmunitario frente a diferentes enfermedades a la vez. Liljeström lo tiene claro: «Las vacunas recombinantes son sin duda el futuro».

 

 

Bibiana García Visos

@dabelbi

Publicaciones relacionadas

Comentarios sobre esta publicación

Escribe un comentario aquí…* (Máximo de 500 palabras)
El comentario no puede estar vacío
*Tu comentario será revisado antes de ser publicado
La comprobación captcha debe estar aprobada