Una rosa es una rosa… y también un espinoso reto lógico

Un novedoso problema lógico-matemático protagonizado por ecuaciones donde los distintos términos son flores, se ha popularizado en China y desde allí, y a través de las redes sociales, ha enganchado a miles de personas de medio mundo.

¿Novedoso? Hace casi cuarenta años un problema, juego o puzzle similar puso a prueba la capacidad lógica e inductiva de algunos de los más prometedores informáticos estadounidenses del momento, entre ellos Paul Allen y Bill Gates, a quien el desafío puso en jaque. Desde entonces, el juego, conocido como “Pétalos alrededor de la rosa”, se convirtió en una suerte de prueba iniciática de leyenda para los frikis-informáticos.

1-Una rosa
El objetivo es deducir el algoritmo, la fórmula que transforma cada serie de cinco dados en el número. Y el origen del juego es igual de enigmático. Al parecer habría sido inventado en algún momento de la década de los setenta en el departamento de matemáticas de la University of Southern California —aunque en algunos foros incluso se apunta a que se trata de una versión de un juego ideado en la corte de Gengis Kan.

Lo que sí está documentado es el momento exacto en que adquirió su naturaleza legendaria, gracias al relato del episodio que ofreció Henry Gilroy en la edición de septiembre-octubre de 1977 de la revista “Personal Computing”:

Fue el propio Gilroy, durante la tediosa espera aeroportuaria en el viaje de regreso de la National Computer Conference celebrada en Dallas, quien introdujo el problema y desafió a resolverlo a los informáticos de Microsoft y el MIT congregados.

Las reglas del juego, que sólo requiere de cinco dados, no pueden ser más sencillas:

  • El nombre del mismo es “Pétalos alrededor de la rosa” (Petals around the rose). Y es significativo.
  • Cada jugada consiste en tirar los cinco dados, tras lo cual el introductor o “maestro” del juego anuncia el resultado.
  • El resultado siempre es un número natural.
  • El objetivo es deducir la regla que gobierna el juego (y conocer la respuesta antes de que la diga el desafiante).
  • No hay un número límite de jugadas para dar con la solución
  • Ningún jugador puede hacer ninguna mención al mecanismo ensayado, ya sea correcto o fallido.
  • Cuando un jugador es capaz de dar la respuesta correcta durante 6 tiradas consecutivas se considera que ha resuelto satisfactoriamente el reto.

De vuelta a la improvisada competición organizada por Gilroy, transcurrido un buen rato, Bill Gates era el único jugador de entre los que no habían optado por retirarse presa del desánimo y/o la desesperación que todavía no había discernido el secreto. Incluso había requerido un papel para “pensar mejor”. Hasta que por fin, después de hora y media de reto y tras ensayar innumerables algoritmos, descubrió la lógica implícita del mismo. El impacto que le generó a Gates fue tan grande, que no dudó en improvisar un pequeño programa para resolverlo en una servilleta. En la que, aseguran, dejó a la vista el motivo de sus “desvelos”.

Lo cierto es que, si se tiene presente el nombre del juego (“Pétalos alrededor de la rosa”), no suelen hacer falta tantas tiradas para averiguar el mecanismo que lo rige. Sabiendo esto esta secuencia de jugadas debería ser más que suficiente:

 

2-Una rosa

Solución:

 
 
Miguel Barral para Ventana al Conocimiento