Tecnología secreta al servicio de 007

En 2017 se celebra el 55 aniversario del estreno de “007 contra el Doctor No” la primera película de la exitosa saga protagonizada por James Bond. Saga que no sería lo mismo sin los sofisticados gadgets que Q, responsable de la división de investigación y desarrollo del servicio secreto británico, proporciona a 007 al principio de cada filme. Muchos de estos inventos eran creaciones de ciencia-ficción en el momento del estreno de las películas, pero con el tiempo han acabado por convertirse en diseños reales.

1.Un sistema de posicionamiento global y “atemporal”

En la segunda entrega de la serie, Goldfinger (1964), Sean Connery —metido en la piel de James Bond— sabe con exactitud dónde se encuentra su enemigo gracias a un localizador que transmite la posición a su coche. A día de hoy, esta es una escena cotidiana gracias a los sistemas GPS que incorporan prácticamente todos los vehículos, pero todavía un sueño por aquel entonces.

Precisamente en 1964 empezó a operar TRANSIT, el primer sistema de satélites de posición (sólo eran seis y la cobertura era intermitente), con fines exclusivamente militares. Hasta décadas después no se completó la red de satélites GPS. Así, en los 90, los equipos comenzaron a usarse también en aplicaciones civiles, una de ellas era para sistemas de navegación para vehículos. Es posible que los creadores de Goldfinger se inspirasen en el rudimentario sistema de posicionamiento –analógico, mecánico y no funcional— que Ford incorporó a modo de guiño futurista a su prototipo Aurora ese mismo año.

2. El ‘jet pack’, un arnés volador personal

El primer vuelo público del Martin Jetpack en 2008. Crédito: MartinJetpack

El primer vuelo público del Martin Jetpack en 2008. Crédito: MartinJetpack

En Thunderball (1965), Connery/Bond huye de los tiradores de la organización Spectra pilotando un jet pack, un transporte a modo de arnés a propulsión que le capacita para volar, con despegue vertical incluido.
Hubo que esperar hasta 2008 para que esta secuencia dejara de considerarse ciencia ficción. Ese año, la empresa neozelandesa Martin Aircraft Company efectuaba la primera demostración pública al aire libre de su recién patentado Martin Jetpack; aunque aún necesitaría dos años más para disponer de una autonomía de vuelo de más de 5 minutos. Este vehículo aéreo individual ha sido diseñado, fundamentalmente, para misiones de rescate en lugares de otro modo inaccesibles, como barrancos o salientes montañosos. El Martin Jetpack es la culminación del sueño de Glenn Martin que arrancó en 1981 en el garaje familiar con el apoyo de sus hijos y esposa. Ella se convirtió en 1998 en la primera piloto de pruebas de los prototipos iniciales. En la actualidad, los cuerpos de salvamento todavía no han aprobado su uso.

3. Un coche en el ‘smartphone’

En El mañana nunca muere (1997), un 007 encarnado por Pierce Brosnan conduce su flamante BMW750 por control remoto con su teléfono móvil, mientras está escondido en el asiento trasero para escapar de sus perseguidores. Este recurso estaba reservado para agentes con licencia para matar hasta el año 2015, cuando la compañía Jaguar presentó su prototipo Range Rover Sport, que permite ser controlado a distancia con una aplicación para el smartphone.

El Range Rover Sport permite ser controlado a distancia con una aplicación para el smartphone. Crédito: Jaguar Land Rover

El Range Rover Sport permite ser controlado a distancia con una aplicación para el smartphone. Crédito: Jaguar Land Rover

Este sistema solo funciona en un rango de 10 metros y con una velocidad máxima de 10 km/h, por cuestiones de precaución y seguridad. A diferencia de lo que ocurría en la película, la app no está pensada para salvar el pellejo, sino para tener una mayor capacidad y precisión de maniobra, para poder librar obstáculos como dunas o terrenos sembrados de rocas y piedras, y también, claro, para estacionar en espacios muy reducidos en los que luego es difícil abrir la puerta.

4. ¿Un teléfono móvil convertido en arma paralizante?

En esa misma cinta, James Bond utiliza su teléfono móvil —que emite descargas eléctricas— para cortocircuitar el sistema de seguridad de una zona restringida y así poder acceder. Han hecho falta casi tres décadas para contar con un teléfono que haga algo parecido: el Yellow Jacket phone case. Lo logra gracias a su funda, que puede actuar como arma paralizante al incorporar un electrodo capaz de disparar una descarga de 650 kilovoltios. Al diseñador del invento, Seth Froom, la inspiración no se la brindó el agente, sino el robo a mano armada que sufrió en su hogar en 2012. En ese crítico momento, y a pesar de tener un arma de fuego y una pistola paralizante en su vivienda, comprobó con horror que lo único que llevaba encima era, justamente, su móvil.

5. Mesa de control interactiva

En Casino Royal (2006), un rubio y rudo Bond (interpretado por Daniel Craig) se reúne junto a la plana mayor del MI6 en torno a una mesa multitáctil sobre la que planifican la misión. Sobre ella pueden pulsar y desplegar información sobre el sospechoso y los planos de la instalación. La futurista table-t estaba basada en la Microsoft Surface —la actual Pixelsense—, que estaba todavía en su fase final de desarrollo, ya que había sido descubierta para el cine poco antes por Steven Spielberg en su película AI.

La futurista table-t de James Bond estaba basada en la Microsoft Surface. Crédito: Microsoft Surface Hub

La futurista table-t de James Bond estaba basada en la Microsoft Surface. Crédito: Microsoft Surface Hub

La idea de este dispositivo surgió en 2001 a cargo de uno de los grupos de desarrollo de la compañía Microsoft y Bill Gates dio luz verde al proyecto dos años después. Ese mismo año se construyó el primer prototipo montado sobre una mesa de IKEA perforada para la ocasión. Aquel primitivo modelo ya incorporaba las principales capacidades o componentes que caracterizan al dispositivo: interacción directa y táctil, posibilidad de múltiples usuarios de forma simultánea y reconocimiento de objetos a través de códigos o por su forma, dimensiones o aspecto. Finalmente, en 2008 salieron a la venta las primeras unidades.

Por Miguel Barral

@MigBarral