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08 julio 2014

Siete casas del siglo XXI en las que cualquiera querría vivir

Arquitectura | Arte | Humanidades | Innovación | Sostenibilidad y ecología | Tecnología
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“La arquitectura exalta algo. Por eso, allí donde no hay nada que exaltar, no puede haber arquitectura”, opinaba a comienzos del siglo XX el filósofo austriaco Ludwig Wittgenstein. Y algunas de las mejores casas contemporáneas construidas en todo el mundo desde principios del siglo XXI le dan la razón. Las viviendas, recopiladas en el libro Vivir en el nuevo milenio: casas de comienzos del siglo XXI (editorial Phaidon), ofrecen nuevas soluciones a viejos problemas y se convierten en el mascarón de proa de una nueva arquitectura residencial, al servicio de sus ocupantes.

Casa Mimética, de Dominic Stevens, en el condado de Leitrim (Irlanda)

Casa Mimética, de Dominic Stevens, en el condado de Leitrim (Irlanda)

La denominada Casa Mimética, concebida por el arquitecto Dominic Stevens, se localiza en una zona rural del oeste de Irlanda, en medio de un campo montañoso. El edificio, diseñado para una pareja de artistas conceptuales, se integra en el paisaje de manera magistral, mediante cristaleras que reflejan el paisaje y un tejado en el que crecen el césped y plantas locales. Stevens, un arquitecto singular que trabaja en el interior de un camión refrigerado y apenas produce uno o dos proyectos al año, optó además por materiales reciclados y un diseño de baja tecnología, para conseguir que la Casa Mimética no sea un lujo, sino una opción realista de vida para muchos ciudadanos.

Casa Tejado, de Tezuka Architects, en Hadano (Japón)

Casa Tejado, de Tezuka Architects, en Hadano (Japón)

Esta vivienda unifamiliar construida en 2001 está situada en las afueras de Tokio, en una zona con vistas a un valle y al Monte Kobo, un cerro de 235 metros bautizado en honor a Kobo-Daishi, el maestro que propagó la enseñanza budista alrededor del siglo IX. El emplazamiento de la casa en lo alto del valle permite unas vistas espectaculares de los alrededores. Por ello, el estudio de arquitectos, el japonés Tezuka Architects, decidió facilitar la vida en el tejado, de casi 100 metros cuadrados, instalando una cocina, una ducha escondida tras un muro, una mesa y varias sillas. Cada habitación de la planta de abajo se conecta mediante una claraboya y una escalera a la azotea. La planta inferior se caracteriza por la presencia de enormes cristaleras y tabiques móviles, que facilitan la redistribución de los espacios en función de las necesidades de la familia.

Casa en Bahía Azul, de Cecilia Puga, en Los Vilos (Chile)

Casa en Bahía Azul, de Cecilia Puga, en Los Vilos (Chile)

La arquitecta chilena Cecilia Puga plasmó en esta vivienda sus principios. En su opinión, reflejada en un libro de Ediciones ARQ, sus obras son  “un diálogo entre estabilidad y masa en suspensión… y un reducido número de materiales”, sin “filiación militante a un determinado momento histórico o formal”. La llamada Casa en Bahía Azul o Casa Larrain, en Los Vilos (Chile), presenta tres contenedores monolíticos de hormigón armado, uno de ellos invertido que funciona como conexión entre los dormitorios y el comedor-cocina, garantizando su independencia. Construida en 2002, la vivienda se sitúa frente a la costa en el área central de Chile.

Refugio Delta, de Olson Kundig Architects, en Mazama (Washington, EEUU)

Refugio Delta, de Olson Kundig Architects, en Mazama (Washington, EEUU)

Esta cabaña de fin de semana, de poco más de 90 metros cuadrados, sirve de refugio para el entrenamiento de un deportista. Consiste en una caja de acero sobre pilotes, fundamentales al estar localizada cerca de un río, en una zona inundable. Cuando el dueño no está, unas gigantescas persianas de acero, desplazables mediante una manivela, blindan la casa. La vivienda, construida en 2005, está distribuida en tres pisos, con un salón-cocina en la última planta, coronada por paneles solares.

Ring House, de Take Nabeshima Architects, en Karuizawa (Japón)Ring House, de Take Nabeshima Architects, en Karuizawa (Japón)

Ring House, de Take Nabeshima Architects, en Karuizawa (Japón)

Los arquitectos japoneses Makoto Takei y Chie Nabeshima se enfrentaron a un reto: una parcela oscura en una empinada colina muy cerca de una carretera, en la ciudad de Karuizawa, a unos 185 kilómetros al noroeste de Tokio. Para dar solución a estos problemas, los arquitectos concibieron una minitorre parcialmente incrustada en la colina, con el objetivo de no violar la estricta restricción de altura impuesta por las autoridades locales. Gracias a esto, sus habitantes pueden ver desde la azotea el majestuoso Monte Asama, un cercano volcán de cumbres nevadas. La llamada Ring House, además, es una elegante caja de cristal que permite una vista de 360 grados del bosque desde cualquier estancia, aunque el acristalamiento se hace más estrecho en los dormitorios para garantizar la privacidad.

Casa de vacaciones en el Rigi, del estudio AFGH, en el pico del Rigi (Suiza)

Casa de vacaciones en el Rigi, del estudio AFGH, en el pico del Rigi (Suiza)

Los arquitectos suizos Andreas Fuhrimann y Gabrielle Hächler son los responsables de esta vivienda de verano encaramada en una ladera y con una espectacular vista panorámica de los Alpes. Los autores emplearon materiales sencillos, como el hormigón visto y los techos y suelos de madera de pino, combinados con una decoración minimalista. Un sótano de hormigón ancla el edificio a la montaña y una chimenea funciona como su columna vertebral. El salón, con dos niveles, está rematado por un ventanal de cinco metros de longitud asomado al paisaje alpino.

Casa Tóló, de Alvaro Leite Siza, en Lugar das Carvalhinhas (Portugal)

Casa Tóló, de Alvaro Leite Siza, en Lugar das Carvalhinhas (Portugal)

Marcada por su localización en una parcela estrecha y con una pendiente empinada, la vivienda, obra del arquitecto Alvaro Leite Siza, hijo del célebre Alvaro Siza, se resuelve por una sucesión de escaleras de hormigón y azoteas que funcionan como patios independientes. Inspirada en construcciones precolombinas, la Casa Tóló es una vivienda de verano de unos 180 metros cuadrados, con tres habitaciones, una sala de estar, un baño, un comedor, una pequeña cocina e incluso una piscina al aire libre. Su orientación al sur facilita una buena insolación durante todo el año.

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