Ser Europa

Leo y leo, y pienso que la palabra clave para Europa en esta etapa es “desbloquear” y que la manera que tiene para desbloquearse es “ser” Europa. Sí, ser ella misma, Ser Europa.

Es cierto que van pasando cosas en este tiempo europeo que en forma de cascada parece que nos sumergen en un estado de pesimismo y de no comprender cómo, después de un presidente como Obama, Estados Unidos tiene ahora un presidente como Trump. Para muchos, para mí también, esta ha sido una mala noticia.

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Donald Trump fue elegido Presidente de Estados Unidos el pasado 9 de noviembre de 2016 /imagen: unsplash

La elección de Obama fue en sí mismo un hecho concluyente, histórico, de avance para la sociedad americana y mundial. Obama significa mucho más allá de su política. Y esta semana, ganó Trump y la mayoría de los europeos vemos su elección como un retroceso. Quizás lo sea, seguramente lo es, pero, sopesando bastantes factores, y habiendo hecho estos días el ejercicio de los contrapesos y de la balanza, quizás podamos verlo con otra perspectiva: ¿Y si la Unión Europea reafirma ahora su posición, su sistema político y la fortaleza y misión de sus instituciones?; “¿Y si ante retos tan cruciales como la seguridad, las personas refugiadas, la inmigración, el cambio climático o la economía europea común, la UE redefine con solidez su política y sus políticas?; ¿Y si es ahora cuando los ciudadanos europeos van a volver a creer en la política, a saber más sobre política y a co-liderar con los líderes europeos, el futuro de Europa?.

Seguramente la elección de Trump no va a ser tan catastrófica. En mi opinión es preocupante y un “retroceso”, pero también podría significar una toma de conciencia profunda sobre lo que está sucediendo en Europa y en el mundo. Una reflexión sobre la responsabilidad compartida, la solidaridad y el equilibrio que necesita la humanidad.

La Unión Europea puede y debe, vigilar, equilibrar y sostener las relaciones internacionales y los pilares en los que estas se asientan. Sabe hacerlo muy bien, ya que está entrenada.

Es el momento de no caer en el bucle y en las frases y discursos en los que prima el desastre y lo negativo. Aún sabiendo que estamos viviendo acontecimientos que parecían superados, también podemos reconducir nuestras emociones hacia caminos más constructivos guardando la coherencia que requieren las situaciones graves, pero identificando qué tenemos y lo que somos capaces de hacer. Para conseguirlo, Europa, con su personalidad, tiene una solución predominante y clara, tiene, ni más ni menos, que Ser Europa.

Susana del Río Villar