Ocho drones más allá de la guerra

Son conocidos por su habilidad para matar a distancia y sin causar bajas entre los ejércitos que buscan una ‘guerra limpia’. Pero los aviones no tripulados también sirven para acceder a zonas catastróficas de complejo acceso por tierra, infiltrarse en huracanes o erupciones volcánicas o cazar a furtivos. Estos son algunos de los más novedosos:

Créditos: CSIC

1. A por el furtivo

Pequeños y silenciosos, los drones son ideales para  ‘cazar’ a los enemigos de la biodiversidad. En Doñana se ha comenzado a usar un modelo de avión no tripulado equipado con cámaras térmicas, y que ya ha atrapado a cinco furtivos que cazaban por la noche en el Parque Nacional. Este tipo de dron también va a ser usado en Sudáfrica para pillar in fraganti a los cazadores de rinoceronte blanco, una de las especies más amenazadas del mundo.

2

Créditos: NASA

 2. Control de incendios

El Choctaw Ikhana –que, en lengua india, significa “inteligencia”-es un modelo de la NASA usado para la vigilancia de incendios en EEUU. Este modelo puede volar durante más de 24 horas seguidas, y también ha sido utilizado en la predicción meteorológica. Tiene una cámara infrarroja que le permite captar imágenes nocturnas.

3

Créditos: MIT

 3.  En bandadas

Los drones  ya no vuelan solos.  En el MIT están desarrollando una nueva generación de drones en forma de ala delta que se comunican por wifi y son capaces de compartir información. Están pensados para rescatar a víctimas en zonas catastróficas de difícil acceso.

4

Créditos: NASA/NOAA

4. En el ojo del huracán

Este Global Hawk que sobrevuela los restos del huracán Frank en 2010 puede hacer lo que ningún avión tripulado: sobrevolar tormentas a altitudes superiores a 18 kilómetros de altura durante 28 horas, y acercarse al ojo del huracán.

5

Créditos: ARBOREA

5.  Reparando molinos

Los drones pueden llegar allí donde los robots no alados y los aviones tripulados no pueden. Y un ejemplo es las palas de un aerogenerador.  Esta especie de araña voladora, llamada Aracnóptero, es un helicóptero plegable de menos de un metro de largo y poco más de tres kilos de peso. Su aplicación principal es la inspección de palas de aerogeneradores que se pueden encontrar hasta a 100 metros de altura.

6

Créditos: NASA

6. Bajo el volcán

Estos tres pequeños aviones no tripulados se adentraron el pasado mes de marzo en la nube de ácido sulfúrico y cenizas que escupía el Turrialba, un volcán en Costa Rica que había entrado en erupción.

7

Créditos: VilleHoo

7. Fotografiando lo imposible

Los drones no solo pueden  salvar vidas humanas y animales, sino que también pueden dedicarse a la fotografía de alto riesgo, como hace la Helicam que, con sus ocho hélice, puede tomar imágenes a corta distancia en lugares de complejo acceso. /

8

Créditos: AeroVironment, Inc

8.  El espía en forma de colibrí

El Nano Air es la última innovación salida de la agencia de innovación del Pentágono, DARPA. Con la forma y el tamaño de un colibrí, es uno de los aparatos más pequeños y discretos del mercado.

 Ventana al Conocimiento