La razón poética como centro creador en María Zambrano

María Zambrano ha estado profundamente ligada, a lo largo de su trayectoria intelectual, a su maestro Ortega y Gasset. Ortega entiende la vida humana como realidad radical rechazando la metodología deductiva e inductiva propias de la razón analítica que emplean un tipo de razonamiento basado en definiciones y formalismos que tienen como consecuencia un saber limitado.

La visión inmediata de un hecho o un objeto se reduce a una mera evidencia, pero, ¿cuál es su alcance? Ortega responde que si el conocimiento intuitivo debe “estar acompañado por un sistema conceptual (…) la metáfora sólo constituye un paso previo a la elaboración de nuevos conceptos capaces de apresar la vida” [i].

Por una parte, se hace preciso reconocer la imposibilidad del lenguaje humano para acceder a la verdad última, por eso Zambrano decide traspasar la frontera entre aquello que es posible comunicar a través de la palabra y lo indecible partiendo de recursos como, el silencio, el mundo onírico o la fe para hallar el sentido de la vida, envuelto en un ropaje místico. La causa del malestar en la cultura europea nace “del olvido de aspectos básicos de la vida humana macerados en la tradición y que van a arrastrar en su caída la pérdida de la palabra por su incapacidad de hacerse carne y alimento del alma” [ii].

El reduccionismo del hombre a “lo humano” hace compleja la religación al mito y a los universales estéticos porque se busca la verdad “fuera de lo uno, frente al poeta que encuentra esa verdad extática dentro de sí mismo, con lo que la continuidad con lo inmediato, que es lo que se ofrece al ser humano, no se interrumpe en el caso del poeta” [iii]. Lo poético es el fondo oscuro que da lugar a lo divino en el que la verdad es vista como revelación. Un ejemplo claro puede encontrarse “cuando el poeta le comunica su “hallazgo” a su público” al que comunica “una `verdad´ simbólica que ha pasado de ser una experiencia subjetiva a ser verdad universal” [iv]. Es decir, hay una estrecha unión entre literatura y trascendencia. A través de la escritura se señala “la herida entre la cultura y la naturaleza, para consagrar en la tierra el lugar común de lo sagrado, el advenimiento de la extrañeza y el asombro, el acceso imposible al ser” [v].

La narración, como heredera del mito, mantiene su unidad con lo sagrado que se encontraba depositado en las grandes religiones. Zambrano propone recuperar la tradición no a través de la historia (razón vital) o del logos (positivismo cartesiano) sino con la ayuda de un saber experiencial difícilmente delimitable por los supuestos racionalistas. Ese sentimiento primigenio proviene de la percepción acerca de las cosas (intuición y sensación) que desembocará en el nacimiento de los dioses a los que se dotará de figura y nombre [vi]. Siguiendo esta premisa, la aparición de la conciencia y el encuentro con lo divino, se logran a través de un hecho revolucionario, irreductible a cualquier tipo de razonamiento al ser una realidad inabarcable en la que sólo el arte podría actuar como realidad mediadora.

La razón poética pretende, de ese modo, aunar dos fenómenos: la revelación de lo originario y la creación poética donde “la belleza tiene que ver con la fidelidad a lo originario” [vii], porque todo arte es lenguaje, palabra poética. A través de la misma se detiene el tiempo, la raíz del misterio de la trascendencia.

El método de la razón poética: un saber a duermevela

Desde el punto de vista metodológico, no se puede hablar de una “razón objetiva” ni de una filosofía con un espíritu “científico” en sentido estricto. Se trata de optar por un tipo de comprensión (verstehen) unitaria y sintética de lo real que busca una explicación (erklären) pues dicha explicación vendrá dada mediante la analogía.

Es “el factor poético el que procura la apertura; el factor racional permite la expresión retrospectiva, prospectiva y, sobre todo, presencial de los aspectos siempre huidizos de la realidad” [viii]. Mas es la razón analítica la que deduce que ni las proposiciones ni los hechos relacionados con el ámbito subjetivo pueden proporcionar universales válidos, pues no son sistematizables ni siguen un modelo lógico. El camino del “vivir literario” desligado de la realidad o del propio objeto los reduce a “hechos psíquicos o de conciencia producto del instinto” [ix].

La filosofía para Zambrano es un saber acerca del alma, lejos de la ingenua dicotomía razón/ pasiones [x]. La metáfora es el lenguaje del alma, aunque el primer uso que tuvo por parte de la ciencia fue el de “colmar un vacío lexical” para terminar siendo una herramienta imprescindible para denominar aquellas realidades indescriptibles o difíciles de delimitar por ser metafísicas [xi].

El ser no es algo cerrado ya que “la conciencia, actuando ante la realidad es, ante todo, mente, es decir: voluntad y libertad que son las condiciones de su acción” [xii]. En este sentido, la escritura ejerce una función mediadora que abre la posibilidad de una experiencia de lo sagrado a través de tres vías: la intuición poética, el sueño (como resistencia al tiempo) y la construcción/ destrucción de lo divino” [xiii], por lo que la razón, tal y como la conocemos, deja de ser algo unívoco para presentarse como una forma del ser y estar en el mundo.

Arantxa Serantes

Researcher at the Universidad de Santiago de Compostela (Spain)

 


[i] ORTEGA Y GASSET, J., Obras completas, v.VIII, Revista de Occidente, Madrid, 1947, p.292.

[ii] MAILLARD GARCÍA, M.L., “La literatura y el vivir literario en María Zambrano”, El Basilisco, n.21, (1996), p.79.

[iii] LARUBIA-PRADO, F., “Filosofía de la poesía: María Zambrano y la retórica de la reconciliación”, p.206.

[iv] Ibid, p.210.

[v] HERRERA GUIDO, R., “Poética de la cultura”, Ponencia presentada en el Congreso Internacional de la Filosofía de la Cultura y Filosofía Intercultural, UMSNH, Morelia, Michigan, 27-31 agosto 2002, p.3 del original.

[vi] CLAVO SEBASTIÁN, M. J., “El tema del hombre en María Zambrano”, CIF, v.18, fasc. 1 y 2, (1992), p.132.

[vii]  MICHERON, C., “Introducción al pensamiento estético de María Zambrano”, Logos, n.36, (2003), p.217.

[viii] MAILLARD, CH., La creación por la metáfora. Introducción a la razón poética, Anthropos, Barcelona, 1992, p. 171

[ix] MAILLARD, M. L., “La literatura y el vivir literario”, p.81 y ss.

[x] Cfr. ZAVATTA, B., “La razón metafórica de María Zambrano”, Revista electrónica de estudios filológicos, n.6, (2003), p.1 del original

[xi] Ibid, p.3 del original

[xii] MOREY, M., “Sobre María Zambrano: un pensamiento de la duermevela”, Revista de Occidente, n.213, (1999), p.82.

[xiii] BRAVO, V., “Del padecer y de la trascendencia. La filosofía poética de María Zambrano”, Revista de estudios literarios, n.10, (1998), p.4 del original.