La cara b de la energía renovable: aerogeneradores

Desde hace ya tiempo se habla de las energías verdes o limpias, su compatibilidad con el medio ambiente y sus beneficios, cuya definición según el blog erenobable.com es:

La energía limpia es un sistema de producción de energía con exclusión de cualquier contaminación o la gestión mediante la que nos deshacemos de todos los residuos peligrosos para nuestro planeta. Las energías limpias son, entonces, aquellas que no generan residuos.

Sin embargo, la generación de residuos es solo una parte del impacto ambiental que genera cualquier fuente de energía (desde el punto de vista constructivo y operativo), ya que como se ha comentado en otros artículos, cualquier actividad genera un impacto ambiental global, y todas las acciones propias de un proyecto generan impactos específicos, según los factores ambientales afectados del ecosistema.

De esta manera, aunque no se genere contaminación por desechos o emisiones, sí se producen impactos ambientales que afectan al medio ambiente en donde se pretende ejecutar el proyecto. Por ejemplo, un parque eólico genera electricidad usando el viento, para lo que se necesita instalar aerogeneradores enormes, que se encargan de convertir la energía cinética del viento en energía eléctrica por medio de un alternador. La energía producida en este parque es transmitida por canales terrestres a subestaciones, donde se almacena y distribuye hacia donde será aprovechada.

bbva-openmind-nestor-energias-renovables

Figura 1 Parque Eólico PIER II en Puebla, Méjico / Fuente: http://www.carloscobosfilms.com/

El paisaje

La instalación de estos parques exige la presentación de un documento donde se recojan los impactos ambientales que podría generar durante su construcción, operación y desmantelamiento. Entre los más significativos podemos identificar un impacto al paisaje, dado que se están introduciendo agentes a la vista que antes no se encontraban. Este tipo de impactos (de paisaje) son muy controvertidos, ya que su evaluación es meramente subjetiva dado que no existe manera de medir la magnitud usando algún método cuantitativo debido a que se trata de apreciación estética personal, puesto que para algunas personas estos artefactos pueden resultar llamativos y para otras resulta molesto tener una vista del paisaje con los aerogeneradores de por medio. Cabe mencionar que los impactos de paisaje difícilmente son mitigables, pues no existen medidas que puedan disimular la introducción de agentes extraños al 100%, aunque arquitectónicamente sí se pudiesen disminuir en algunos casos.

La fauna

Otro de los impactos significativos es la muerte de aves por colisión, tanto aquellas que habitan en el ecosistema en concreto, como  las aves migratorias cuyas rutas de migración usan las corrientes de aire para disminuir el esfuerzo al volar. En este caso, los aerogeneradores se ubican estratégicamente sobre dichas rutas,  ya que los vientos son mayores y más constantes, lo que los convierte en un riesgo durante la temporada de migración de algunas especies. Un parque eólico puede causar hasta 8 millones de muertes de aves y murciélagos anualmente (en sus primeros años) solo por colisiones, según la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife, 2011). En todo caso, las aves con una altura mayor de vuelo, como las rapaces y carroñeras, son las más vulnerables a este tipo de impactos (véase Figura 2).

 

bbva-openmind-nestor-energias-renovables-2

Figura 2 Riesgo de colisión en un aerogenerador con 5000 w de potencia nominal / Imagen: elaboración propia (autor)

En estos casos las medidas de mitigación buscan disminuir el número de colisiones anuales, ya que el impacto por especie es inversamente proporcional al número de individuos (a menor número de individuos presentes, mayor impacto). Además, no solo las aves son víctimas de los aerogeneradores. Los insectos también se ven afectados por estas tecnologías, ya que son atraídos por el color blanco de las estructuras, convirtiendo los mástiles en un festín para aves más pequeñas o animales terrestres que se alimentan de ellos. Al concentrarse una gran cantidad de individuos de una misma especie en un único lugar, se hacen más vulnerables frente a sus depredadores, lo que culmina con la disminución de la población. Si bien muchos consultores no tienen en cuenta las poblaciones de insectos como factor ambiental potencialmente afectable, sí puede tener una consecuencia mayor: las aves pequeñas  que se alimentan de insectos se aglutinan en el mástil, lo que atrae a aves más grandes con alturas de vuelo mayores, provocando una cadena de potenciales víctimas.

Finalmente, si bien es cierto que las energías limpias o verdes no generan emisiones y aprovechan energía de fuentes naturales para convertirla en energía útil, no es menos cierto que también tienen sus desventajas en cuanto a otros factores ambientales. La emisión de contaminantes afecta principalmente al agua y al aire, pero las energías limpias se saltan estos factores para afectar a otros de segundo orden,  como en el caso de la fauna y la flora locales. Sin embargo, debemos tener en cuenta que con una buena planificación y ejecución de medidas efectivas de mitigación, estos daños potenciales se verían importantemente disminuidos, lo que dejaría un beneficio neto mayor, puesto que la emisión de contaminantes también causa muchísimas muertes  de flora y fauna por envenenamientos o asfixia. La mejor energía es aquella que genere el mayor número de impactos mitigables posible.

Ing. Nestor Javier Flores Ramírez

Consultor

Bibliografía

  • Atienza, J.C., I. Martín Fierro, O. Infante, J.Valls y J. Domínguez. 2011. Directrices para la evaluación del impacto de los parques eólicos en aves y murciélagos (versión 3.0). SEO/BirdLife, Madrid