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26 enero 2018

Inteligencia artificial (3): El futuro

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Durante los últimos cinco años, el auge de la Inteligencia Artificial (IA de aquí en adelante) ha resultado ser verdaderamente asombroso. Desde robots y coches sin conductor con un gran nivel de sofisticación, hasta un amplio abanico de técnicas “ocultas” que utilizan la IA… y se considera que este mercado experimentará un crecimiento exponencial. Según un nuevo informe de la empresa de estudios de mercado Tractica [1], es probable que crezca desde los actuales 643,7 millones de dólares estadounidenses hasta alcanzar 36.000 millones de dólares estadounidenses en 2025. Esto supone que, a lo largo de dicho periodo, este mercado se multiplicaría por 57. No obstante, esto no es más que el principio…

Mucha gente asocia la IA con la robótica, pero la aplicación y el uso de la IA resulta cada vez más amplio. En este artículo, analizamos el futuro de la IA y cómo es posible que impacte en nuestras vidas. Imagen: vía Wikimedia Commons

Una mirada al pasado para adivinar el futuro de la IA

Antes de continuar, resulta importante situar el desarrollo de la IA en perspectiva histórica. Prácticamente, la IA es una tecnología reciente: hace solo 60 años que se acuñó dicha expresión. Durante aproximadamente 30 años me he dedicado a investigar en IA y he impartido clases sobre la materia. Pero cuando comencé, era un tema prácticamente desconocido. Muy poca gente había oído hablar de la IA. La idea de la inteligencia de máquinas siempre me resultó fascinante, pero nunca esperé ver lo que está sucediendo en IA a lo largo de mi propia existencia. He mantenido interesantes debates con diversos colegas sobre cuestiones tales como “¿pueden pensar las máquinas” o “¿es posible que alguna vez una máquina alcance un nivel de inteligencia humana?” Pero entonces parecían cuestiones de interés académico ya que la comunidad de IA aceptaba ampliamente que, en el mejor de los casos, la posibilidad de que las máquinas alcanzaran un nivel de inteligencia humana estaba a siglos de distancia. Otros pensaban que simplemente era imposible. Ahora, muchas personas pertenecientes a la comunidad de la IA piensan de manera muy distinta.

¿Qué es lo que ha cambiado? En primer lugar, el hardware continúa mejorando según lo establecido en la ley de Moore. Esta afirmación fue realizada hace aproximadamente 50 años por uno de los fundadores de la corporación INTEL, Gordon Moore. Moore cayó en la cuenta de que el número de transistores en un circuito integrado se duplicaba cada año, lo que implicaba que la potencia de procesamiento se duplicara cada 18 meses. Para situar estos datos en perspectiva, esto significaría que la potencia informática que tiene un teléfono inteligente de la actualidad supera la potencia de procesamiento total que empleó la NASA durante las misiones Apolo de exploración lunar. En segundo lugar, el software que se utiliza ahora en IA ha experimentado un “salto cuántico” en los últimos años. La generación anterior, o antigua IA, se centraba en la imitación del pensamiento… Como afirmé en mi artículo OpenMind [2], la antigua IA consiguió ciertos triunfos pero su principal desventaja radicaba en sus dificultades en relación con el aprendizaje. La nueva IA utiliza redes neuronales que intentan imitar las neuronas biológicas cerebrales. Como sostengo en uno de mis artículo anteriores [3], la generación más reciente de estas redes está produciendo resultados asombrosos a la hora de aprender sin supervisión. Como ejemplo muy reciente, cabe citar el caso de AlphaGo Zero, el sistema de IA lúdico creado por DeepMind, que ha logrado derrotar al mejor programa informático para jugar ajedrez del mundo, habiendo aprendido por sí solo a jugar sin supervisión en aproximadamente cuatro horas y sin tener acceso a conocimiento empírico humano alguno sobre el juego [4].

¿Qué nos traerá la IA en el futuro?

A corto plazo -durante los próximos 5-15 años- es probable que la IA y la robótica transformen los puestos de trabajo logrando que un gran número de empleos realizados por seres humanos resulten redundantes. Los robots no tienen salario, no se cansan y no demandan mejores condiciones laborales. Esto significa que, en el futuro, resulta probable que millones de robots ocupen el puesto de los obreros en las fábricas. Por ejemplo, Foxconn [5], una empresa que monta piezas de iPhone de Apple, está reemplazando 60.000 trabajadores por robots. Se trata de máquinas muy distintas de los torpes robots que se han utilizado en las plantas de fabricación de automóviles para efectuar actividades repetitivas que implicaban la realización de una sola tarea. Son más móviles, flexibles y con una capacidad multitarea de carácter general.

Robots Insider
Imagen: Robots Insider

Asimismo, estas máquinas mejorarán rápidamente en la próxima década. Estos cambios supondrán un duro golpe para millones de trabajadores. Algunos analistas pronostican que solo en el Reino Unido se perderá el 30 % de los puestos de trabajo en los próximos 15 años [6]. Lógicamente, se crearán otros puestos de trabajo, pero seguirá produciéndose una disrupción masiva ya que las empresas siempre buscarán formas eficientes de organizar el trabajo. Las grandes sumas de dinero que se gastan en la actualidad en inversión e investigación en relación con la IA hacen que este resultado sea inevitable. Los políticos se verán sometidos a una gran presión para encontrar formas de mitigar estos efectos antes de que se produzcan. Una posible propuesta, según algunos, se basa en la afirmación de que la IA generará riqueza masiva, por lo cual los ingresos fiscales podrían utilizarse para crear una “renta universal” para todos los ciudadanos que estén en edad laboral. Esto podría resultar importante si realmente se obtienen los ingresos previstos en lo que respecta a la automatización que implicará la IA. Otro problema a corto plazo, según Ray Kurzweil, gurú de la IA en Google, no está tan relacionado con la renta universal, sino con el precipitado debilitamiento que implicaría el hecho de no tener nada que hacer. ¿En qué empleará el tiempo esa gran masa de desempleados?

A medio plazo, tendremos que acostumbrarnos a aceptar que las máquinas jueguen un papel mucho más importante en nuestras vidas al compartir las carreteras con automóviles sin conductor hasta que llegue el día en que los conductores humanos sean una especie extinta. Asimismo, habrá robots, aparentemente ubicuos, realizando toda clase de tareas generales de manera fiable. Las relaciones entre los seres humanos y la IA se desarrollará a medida que las personalidades simuladas resulten más convincentes y los dispositivos inteligentes se comuniquen con nosotros utilizando el lenguaje natural de forma similar a como ocurre en una conversación con otros seres humanos. Inevitablemente, habrá otros muchos ejemplos de aplicaciones avanzadas de la IA que se convertirán en un lugar común ya que los algoritmos de inteligencia de máquina se utilizarán en distintas aplicaciones. Es probable que dichos algoritmos resulten ubicuos, dominando nuestras vidas.

Una inteligencia “superdotada”

A largo plazo, la IA superinteligente (inteligencia por encima del nivel humano) constituye una posibilidad… según algunos expertos para dentro de 30 años como mínimo. No obstante, cuando llegue dispondremos de capacidades para resolver problemas más allá de los límites de nuestra propia inteligencia y podremos responder a problemas que nos superan, como puede ser el caso de la posibilidad de descubrir formas técnicamente eficientes para suministrar energía o de resolver otros problemas relacionados con los recursos, como puede ser el caso de la disponibilidad del agua, etc.

La IA podría resolver problemas que actualmente suponen un reto para la supervivencia de la especia human y del planeta Tierra, como el cambio climático o la sequía. Imagen: Pixabay

Una era de súper inteligencia de máquina puede aportar otros muchos beneficios. Los sistemas de IA que pueden adquirir rápidamente grandes cantidades de conocimiento especializado se adaptarán perfectamente a aplicaciones médicas y educativas. Kurzweil [7], enumera varias aplicaciones en sus predicciones para el futuro. Por ejemplo, ya estamos viviendo en una era de ciborgs (aumento de las capacidades humanas) en la que la tecnología extenderá el alcance de nuestros propios límites biológicos. Actualmente, existen brazos, manos y rodillas ortopédicas que se están utilizando ampliamente y que proporcionan una fuerza y un nivel de destreza similar al que se consigue mediante extremidades reales. Algunos receptores incluso declaran que “sienten” dichas extremidades. Pero esto es solo el comienzo. Muchas personas desearán aumentar el alcance de sus propios cuerpos biológicos mediante inteligencia artificial de tal manera que puedan mejorar sus capacidades físicas y/o mentales [8].

Otra de las probables consecuencias de la era de la IA es la “transferencia de la mente o del cerebro”, es decir, la posibilidad de copiar la mente en un ordenador. Esto podría realizarse mediante un escaneo del cerebro y la creación de una copia de la mente de las personas. Es lo que se conoce como “inmortalidad digital” y muchos de los gurús tecnológicos multimillonarios, como es el caso de Elon Musk, están investigando formas de lograrlo. El coste que implicaría “transferir la mente” sería elevado, ya que el cerebro humano contiene más de 100.000 millones de neuronas interconectadas de miles de formas distintas. Lógicamente, es poco probable que la conciencia humana pueda replicarse completamente mediante una transferencia del formato biológico al formato electrónico ya que, como consecuencia de las experiencias cotidianas, cambiamos constantemente a lo largo de nuestras vidas. Pero algunas de las características humanas esenciales, como es el caso del sonido de la voz de una persona, sus creencias y valores, incluso su sentido del humor… ¿acaso no podrían ser “capturados” cuando se produzcan nuevos avances en este campo y la potencia de procesamiento requerida esté disponible? Sea como sea, parece un hecho que a lo largo de próximas décadas nos enfrentaremos a grandes cambios.

Keith Darlington

Referencias

  1. https://www.top500.org/news/market-for-artificial-intelligence-projected-to-hit-36-billion-by-2025/
  2. https://www.bbvaopenmind.com/en/the-emergence-of-the-age-of-ai/
  3. https://www.bbvaopenmind.com/en/the-age-of-artificial-intelligence-part-2-machine- learning/
  4. https://www.theguardian.com/technology/2017/dec/07/alphazero-google-deepmind-ai-beats-champion-program-teaching-itself-to-play-four-hours
  5. https://futurism.com/apple-manufacturer-foxconn-to-fully-replace-humans-with-robots/
  6. https://www.theguardian.com/technology/2017/mar/24/millions-uk-workers-risk-replaced-robots-study-warns
  7. https://en.wikipedia.org/wiki/Predictions_made_by_Ray_Kurzweil
  8. https://futurism.com/six-of-todays-most-advanced-real-life-cyborgs/

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