El último paso de la IC: inteligencia artificial (IA)

Las posibilidades que ofrece la IC (internet de las cosas) son infinitas. La IC sigue su carrera como uno de los términos tecnológicos más populares del año. La nueva fase en la que se encuentra ahora la IC está obligando a todo el mundo a plantearse preguntas difíciles sobre los datos recopilados en todos los dispositivos y sensores de la IC.

La IC producirá un tsunami de macrodatos, con la rápida expansión de dispositivos y sensores conectados a la Internet de las cosas, el auténtico volumen de macrodatos aumentará a un nivel astronómico. Estos datos contendrán conocimientos muy valiosos sobre lo que funciona bien y lo que no.

Asimismo, la IC hará hincapié en conflictos que surjan y ofrecerá conocimientos de gran valor sobre nuevos riesgos empresariales y oportunidades, a medida que se realizan correlaciones y asociaciones.

Ejemplos de tales datos de la IC:

  • Datos que ayudan a las ciudades a predecir accidentes y delitos.
  • Datos que proporcionan a los médicos información en tiempo real de marcapasos o biochips.
  • Datos que optimizan la productividad a través del mantenimiento predictivo de equipos y maquinaria.
  • Datos que crean verdaderos hogares inteligentes con electrodomésticos conectados.
  • Datos que ofrecen comunicación esencial entre vehículos de alquiler.

Esas son las buenas noticias, pero es sencillamente imposible que los seres humanos revisen y entiendan todos estos datos con métodos tradicionales, incluso si se reduce el tamaño de la muestra, conlleva mucho tiempo. El gran problema será encontrar formas de analizar el aluvión de datos e información que crean todos estos dispositivos. Encontrar conocimiento en terabytes de datos de máquinas es un verdadero reto, basta preguntar a los científicos que estudian los datos.

Pero, para que podamos cosechar todos los beneficios del último paso de la IC (es decir, los datos), tenemos que mejorar:

  • La velocidad del análisis de los macrodatos.
  • La precisión del análisis de los macrodatos.

La única forma de seguir el ritmo de estos datos generados por la IC y obtener los conocimientos ocultos que contiene es usar IA (inteligencia artificial) como el último paso de la IC.

Inteligencia artificial (IA) e IC

La inteligencia artificial (IA) es la inteligencia que muestran las máquinas o el software. Es un ámbito académico que estudia cómo emular la inteligencia humana. John McCarthy, que acuñó el término en 1955, y la define como «la ciencia e ingeniería de hacer inteligentes a las máquinas»

En una situación de IC, la IA puede ayudar a las empresas a coger los miles de millones de puntos de datos que tienen y reducirlos a algo que verdaderamente tenga significado. La premisa general es la misma que en las aplicaciones minoristas, revisar y analizar los datos que se han recopilado para encontrar patrones o similitudes de los que se pueda aprender, y así tomar mejores decisiones. Para desafiar a los potenciales problemas, los datos tienen que analizarse desde la perspectiva de lo que es normal y lo que no. Similitudes, correlaciones y anomalías deben identificarse rápidamente con base en la oleada de datos en tiempo real. Los datos recopilados, combinados con la IA, facilitan la vida con automatización inteligente, análisis predictivo e intervención proactiva.

IA en aplicaciones de la IC: 

  • Macrodatos visuales, por ejemplo, permitirán a los ordenadores obtener un conocimiento más profundo de imágenes en la pantalla con las nuevas aplicaciones de IA que entienden el contexto de las imágenes.
  • Sistemas cognitivos crearán nuevas recetas que atraerán el sentido del gusto del usuario, creando menús optimizados para cada persona y adaptándose de forma automática a los ingredientes locales.
  • Sensores más nuevos permitirán a los ordenadores «escuchar», recopilando información sónica sobre el entorno del usuario.

Estas son solo algunas aplicaciones prometedoras de la inteligencia artificial en la IC. El potencial de servicios muy individualizados es infitino y cambiará drásticamente la vida de las personas, por ejemplo, ayudando a Pandora a determinar qué otras canciones nos pueden gustar, a Amazon.com a sugerirnos otros libros y películas, y nuestro médico recibirá una notificación si se cumple una condición determinada, como por ejemplo el aumento de la frecuencia cardíaca a un nivel peligroso.

Retos a los que se enfrenta la IA en la IC

  1. Compatibilidad.
  2. Complejidad.
  3. Confidencialidad/protección.
  4. Seguridad.
  5. Aspectos éticos y jurídicos.
  6. Estupidez artificial.

¿Qué será lo próximo?

Gartner predice que en 2018, 6.000 millones de objetos conectados solicitarán asistencia, lo que significa que tendrán que existir estrategias, tecnologías y procesos para responderles. Será necesario pensar en dispositivos conectados menos como «cosas», y más como clientes y clientes de servicios en sí mismos y, como tales, necesitarán asistencia constante. La necesidad de IA será más notoria en esa etapa bajo la presión de la gran cantidad de dispositivos y sensores.

Este texto está publicado en el perfil de LinkedIn de Ahmed Banfa

Ahmed Banafa

Experto en IoT | Profesor | Autor | Conferenciante