El legado del Tetris

En plena Guerra Fría, unas sencillas figuras geométricas fueron capaces de sortear las férreas barreras entre Oriente y Occidente. El 6 de junio de 1984 se lanzó el Tetris, que fue creado por informáticos rusos, dio el salto fuera del territorio soviético y se convirtió en uno de los videojuegos más universales. Su capacidad para gustar a grandes y pequeños influyó en los juegos actuales, que también emplean su procesamiento visoespacial, beneficioso para el cerebro.

“Tetris ocupa un lugar en la historia por ser una parte importante del deshielo de la Guerra Fría. Fue el primer producto soviético al que muchas personas de Occidente estuvieron expuestas”, recuerda a OpenMind el periodista Dan Ackerman, autor del libro El efecto Tetris (2016).

La idea del juego se le ocurrió a Alexey Pajitnov, un ingeniero informático del Centro de Computación de la Academia Rusa de Ciencias. Junto a su compañero, el también ingeniero Dmitry Pavlovsky, y a un jovencísimo Vadim Gerasimov, que descubrió el centro en una visita escolar, pusieron en marcha uno de los videojuegos más conocidos del mundo. A la primera versión, le siguieron incontables ediciones.

El usuario tiene que decidir la rotación de la pieza y en qué lugar debe caer. Crédito: Kun530.

El usuario tiene que decidir la rotación de la pieza y en qué lugar debe caer. Crédito: Kun530.

Su nombre, idea de Pajitnov, proviene de la unión de dos palabras: “tetrominó”, una forma geométrica compuesta de cuatro cuadrados iguales, y “tenis”, el deporte favorito del ingeniero ruso. El concepto era muy simple: un jugador movía las piezas por la pantalla usando los cursores y las encajaba, para acabar acumulándose en la parte inferior.

El usuario tenía que decidir la rotación de la pieza y en qué lugar debía caer. Cuando se completaba una línea horizontal, esta desaparecía y las figuras situadas por encima descendían una posición. La partida terminaba cuando las piezas se amontonaban e impedían la caída de nuevas figuras.

“El juego era sencillo de aprender pero difícil de dominar, lo que lo hacía muy adictivo”, explican a OpenMind fuentes de The Tetris Company, compañía de Estados Unidos de la que son propietarios Pajitnov y Henk Rogers. La empresa tiene la licencia exclusiva de Tetris Holding LLC, que a su vez posee los derechos de Tetris en todo el mundo.

En un primer momento, la licencia pertenecía a la agencia soviética ELORG, que se asoció años después (ya como empresa privatizada tras la disolución de la URSS) a The Tetris Company. Pajitnov y Rogers adquirieron a su vez la parte de ELORG en 2005.

Inspirador del Candy Crush

La inclusión del juego en la mítica Game Boy de la compañía japonesa Nintendo en 1989 supuso una auténtica revolución. Los expertos coinciden en que su gran valor radica en que atrajo a personas no interesadas por los videojuegos. “Era el juego para todos, desde las mamás hasta los matemáticos”, resume Ackerman.

Box Brown, autor del libro Tetris (2016), recuerda que fue el primer videojuego que un astronauta se llevó al espacio. Se trataba del cosmonauta Aleksandr Serebrov, que se llevó la Game Boy con el rompecabezas en uno de sus viajes a la ya desaparecida estación espacial Mir.

En 1989 la legendaria Game Boy incorpora al Tetris como uno de sus juegos. Crédito: Leonora Giovanazzi.

En 1989 la legendaria Game Boy incorpora al Tetris como uno de sus juegos. Crédito: Leonora Giovanazzi.

“Tetris era popular en todo el mundo donde fuera lanzado. Se convirtió en un éxito de ventas”, señala Brown a OpenMind. A pesar de ser originario de la URSS, el juego fue capaz de romper barreras y, según el escritor, tuvo una gran influencia en la cultura estadounidense.

Numerosos diseñadores y programadores han utilizado este revolucionario puzle como inspiración de sus videojuegos. Ackerman sostiene que la idea de los juegos visoespaciales es popular hoy gracias al éxito del Tetris, que también popularizó crear orden a partir del caos, apelando a una necesidad casi obsesivo-compulsiva de organización. Como ejemplos de videojuegos en los que ha influido, el periodista señala los conocidos Candy Crush Saga y Bejeweled.

“A lo largo de los años muchos diseñadores han dicho que su diseño simple y su juego adictivo les han servido de inspiración para sus propios videojuegos”, indican desde The Tetris Company. Algunos como Columns, similar al Tetris pero con columnas formadas por tres piezas diferentes, trataron de seguir su estela pero no lograron tanto éxito como la versión original.

Numerosas compañías de videojuegos siguen ofreciendo el Tetris como uno de sus productos estrella. Crédito: PlayStation Europa.

Numerosas compañías de videojuegos siguen ofreciendo el Tetris como uno de sus productos estrella. Crédito: PlayStation Europa.

Los beneficios de practicarlo

Además de romper barreras geopolíticas y conseguir que tanto grandes como pequeños se engancharan al mismo juego, otras de las ventajas del Tetris son sus beneficios cognitivos. Un estudio de Reino Unido reveló que los niños con ojo vago que entrenaron su agudeza visual con este juego experimentaron una mejoría en su problema de visión.

Otra investigación británica mostró que su práctica reduce los flashbacks característicos de las personas que sufren estrés postraumático. Según los autores, si después del episodio traumático se juega al Tetris, las tareas visoespaciales que implica practicarlo dificultan que se fijen las imágenes del trauma en la memoria.

Jugar al Tetris parece ser positivo para personas con ojo vago. Crédito: College of Computer, Mathematical, and Natural Sciences.

Jugar al Tetris parece ser positivo para personas con ojo vago. Crédito: College of Computer, Mathematical, and Natural Sciences.

El rompecabezas también influye en la plasticidad cerebral. Tras tres meses jugando con él, imágenes de resonancia magnética revelaron que el espesor de las cortezas cerebrales de los jugadores eran más gruesas en comparación con quienes no lo habían usado. Este grupo mostró activaciones de la corteza en todo el cerebro mientras jugaba al Tetris y disminuciones de la actividad cerebral en otras áreas.

Encajar las piezas también parece tener un efecto apaciguador frente a los antojos, pero no los que típicamente se atribuyen a las mujeres embarazadas, sino a los deseos naturales experimentados por cualquier persona.

Una investigación reveló que los participantes que tenían un antojo y que jugaron después al Tetris notaron cómo sus ansias disminuían en comparación con quienes no habían jugado. Los autores afirman que el trabajo visoespacial asociado al puzle reduce los antojos naturales y apuestan por el videojuego para estudiar mejor este fenómeno. Otro rasgo único del rompecabezas más universal.

Laura Chaparro

@laura_chaparro