“El gran reto es convertir los datos en información, y esta en conocimiento”

Aunque apenas reparamos en ello, internet está cambiando nuestras vidas. Es difícil pensar en una actividad diaria en la que la red no esté presente, y más aún en una tarea que fuera más fácil antes de que esta existiese. Esa es una de las conclusiones que pueden extraerse del libro “C@mbio, 19 ensayos fundamentales sobre cómo internet está cambiando nuestras vidas”, que fue presentado ayer en Madrid por Francisco González, presidente de BBVA, y dos de los autores del libro, Federico Casalegno, y Lucien Engelen.

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Internet “afecta de manera crucial a todas las actividades humanas, a todas las esferas de nuestra vida, seamos o no conscientes de ello”, recordó González durante la presentación.

El libro, publicado por BBVA Openmind, recoge reflexiones de influyentes autores en los campos de la comunicación, la tecnología, la medicina, la economía y muchas otras áreas que, de una manera u otra, se han transformado desde la llegada de la red.

“Internet es el mayor agente de cambio en la actualidad y, por naturaleza, es libre, difícilmente controlable”, ha resaltado González, que ha explorado las amenazas y oportunidades que la red planeta al negocio de la banca. El sector afronta la llegada de una nueva generación de clientes que “han nacido con internet” y posiblemente nunca pisen un banco. También debe expandir sus servicios para que “los 2.000 millones de personas que hay fuera del sistema financiero debido a su baja renta en países emergentes puedan acceder a él”, ha señalado González.

Y los cambios más importantes están por llegar. Más de un tercio de toda la población mundial ya está conectada a internet y las tasas de conexión en países en desarrollo está creciendo rápidamente, especialmente vía móvil. No cabe sino esperar cambios aún más profundos a medida que esos países comiencen transformar la tecnología para adaptarla a su realidad.

“La revolución que hemos visto con internet no es nada comparada con la que va a suceder en los próximos 10 años”, dice Federico Casalegno, uno de los 19 autores que han participado en Cambio y que ha asistido a la presentación del libro en Madrid, en la sede de la Fundación BBVA. Casalegno es el director del Mobile Experience Lab del Instituto Tecnológico de Massachusetts, donde explora “cómo construir internet en torno a las necesidades de las personas y no al revés” para evitar así el posible aislamiento del mundo real.

El futuro, cada vez más presente, será probablemente la fusión entre la tecnología y nuestro cuerpo. La próxima frontera son los tatuajes imprimibles que miden nuestras constantes o con pastillas que llevan sensores para mejorar el seguimiento de la medicación”, ha dicho Casalegno.

Pero, bien pensado, internet, las redes sociales y todo los que las rodea es el mundo real. Así lo cree Lucien Engelen, director del  REshape Innovation Center en Radboudumc (Holanda), otro de los autores de Cambio que ha participado en la presentación de hoy. “La frontera entre el mundo online y offline está desapareciendo”, dice Engelen, que usa un nuevo término para definir la realidad actual: “onlife”.

Engelen explora cómo las nuevas tecnologías pueden mejorar la salud y la atención médica. “Mientras hablo”, ha dicho hoy, “hay un compañero mío en Holanda que está monitorizando mis constantes vitales”. Lo hace gracias a un sensor que se adhiere al pecho y que envía datos sobre la respiración o la cadencia cardiaca por internet y que se pueden consultar con una simple aplicación del móvil. Según Engelen, el futuro en este campo no es la tecnología sino el propio paciente. “Los pacientes son expertos en las enfermedades que padecen y son una enorme fuente de información para los médicos”, ha explicado Engelen, que ha creado plataformas como Here is my data, donde los pacientes pueden compartir los datos de sus historiales médicos, obtener asesoramiento de profesionales de la salud.

Uno de los principales afectados por internet es la propia banca, que debe modernizarse y adaptarse a la nueva manera de hacer las cosas que impone internet. De hecho la nueva competencia de los bancos serán posiblemente grandes compañías tecnológicas como Google, Amazon, Facebook, u otras cuyo nombre aún no conocemos, ha apuntado González.

El presidente de BBVA se ha mostrado esperanzado porque cree que los bancos tienen una ventaja frente a otros competidores: el gran volumen de información que tienen acerca de sus clientes. “El gran reto es convertir estos datos en información y esta, a su vez en conocimiento. Y utilizar es conocimiento para ofrecer a los clientes lo que quieren, cuando y cómo lo quieren”, ha resaltado. Es la base del nuevo reto que el BBVA tiene por delante, convertirse en una nueva banca del conocimiento.

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