2015, el Año de la Luz

Después de un máximo en 2014, expertos de la NASA vaticinan que la actividad solar descenderá en 2015. Por otra parte, el 20 de marzo de este año gran parte del Viejo Mundo tendrá la oportunidad de disfrutar de un hermoso espectáculo de oscuridad: un eclipse solar que será total únicamente para los habitantes de las islas nórdicas Feroe y Svalbard, pero que barrerá toda Europa, el norte de África y el cuadrante noroeste de Asia. Será una de las noticias relacionadas con la luz que se producirán en el año más apropiado, el Año Internacional de la Luz y las Tecnologías Ópticas (IYL2015), declarado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

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El eclipse solar se verá como parcial en casi toda Europa (Crédito: Tomruen)

¿Por qué dedicar un año a la luz? Lo explica a OpenMind el presidente del Comité Internacional del IYL2015 y de la Sociedad Europea de Física, John Dudley: “El objetivo del IYL es crear conciencia entre el público y las autoridades de que la ciencia y la tecnología de la luz sostienen sus vidas de muchas formas que no se aprecian, y que proporcionan soluciones reales a muchos retos globales”. Dudley es también el padre de la idea del IYL2015, propuesta por primera vez en 2009 y que fue recabando apoyos de organismos científicos hasta lograr en 2013 que la Unesco cosechara el respaldo del pleno de la Asamblea general de la ONU. Dudley aclara que el apoyo de Naciones Unidas no es una mera formalidad. “Nada más lejos de la verdad”, aclara el físico neozelandés afincado en Francia. “Conseguir un apoyo político de tan alto nivel requirió un trabajo muy duro de muchas personas y el desarrollo de argumentos defendiendo la propuesta a todos los niveles: de la ciencia a la sociedad, la economía, el desarrollo y más”.

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Poster del Año Internacional de la Luz 2015 (Crédito: Offenburg University)

La elección de 2015 no es casual. Este año coinciden varios aniversarios relacionados con las ciencias de la luz, empezando por un milenio, el del matemático y astrónomo árabe Ibn Al-Haytham o Alhacén (965-1040), pionero de la óptica y del método científico, cuyo trabajo será conmemorado en la campaña global 1001 Invenciones y el Mundo de Ibn Al-Haytham. También se celebrará el bicentenario del trabajo del francés Augustin-Jean Fresnel (1788-1827), uno de los proponentes de la naturaleza ondulatoria de la luz; así como el sesquicentenario de la teoría electromagnética de la luz del escocés James Clerk Maxwell (1831-1879), el centenario de los trabajos sobre la luz de Albert Einstein (1879-1955), y dos cincuentenarios: el del descubrimiento del fondo cósmico de microondas por Arno Penzias y Robert Wilson, y el del desarrollo de las aplicaciones de la fibra óptica por el chino-británico-estadounidense Charles Kuen Kao.

El IYL2015 recibirá el pistoletazo de salida en una ceremonia de inauguración de carácter científico que se celebrará el 19 y 20 de enero en la sede de la Unesco en París. En este acto se destacarán las tecnologías que, en palabras de Dudley, “empujan los límites de la ciencia óptica: una nueva generación de láseres ultrarrápidos de alta potencia (luz extrema), fuentes de luz sincrotrón en áreas como la farmacología, el desarrollo de la tecnología cuántica en áreas como las ciencias de la información, o la aplicación de técnicas ópticas en biología (biofotónica) destinadas a avanzar en la imagen del cerebro”. “Estas son áreas que ya han sido objeto de extensa investigación, pero en las que pienso que probablemente veremos grandes avances en breve”, valora el físico.

Pero por mucho que la ciencia ocupe un lugar esencial en el IYL2015, el objetivo va más allá de popularizar un campo de investigación con vistas a engrosar sus recursos. “Ciertamente queremos subrayar que la inversión gubernamental en investigación y tecnología es vital para asegurar que la ciencia de hoy se convierta en la tecnología del mañana, pero también hay muchas tecnologías existentes que con muy poca inversión adicional pueden transferirse a áreas como la salud, las comunicaciones y la iluminación, de manera que puedan transformar las vidas de la gente en los países en desarrollo”, expone Dudley. Como ejemplo, el científico cita el proyecto Study after Sunset (Estudiar después del Atardecer), cuyo propósito es impulsar el uso de lámparas solares LED en los hogares sin acceso a la luz eléctrica.

Dudley muestra un especial interés en que el IYL2015 no se quede en un plano meramente institucional, sino que también interese a los ciudadanos de a pie, usuarios de nuevas tecnologías ópticas en los LED o los smartphones que ya desempeñan un papel esencial en sus vidas. De cara al público, el IYL2015 incluye la celebración de eventos por todo el mundo, tanto a través de festivales de luz ya existentes como de nuevas citas independientes. “También estamos planeando experimentos de ciencia ciudadana a escala regional e internacional, utilizando smartphones para medir la luz y la polución del aire”, apunta Dudley. “Queremos implicar a tanta gente como podamos”.

Javier Yanes para Ventana al Conocimiento

@yanes68